El Darwinismo tras el modelo
by Roger Miranda Canobra at/on 22:12
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La políticamente correcta y vieja definición escolar de capitalismo; "La explotación del hombre por el hombre" o aquella mas poética; "El único depredador de la especie humana es la especie humana", (Ni extraterrestres ni lagartos gigantes). Hace que nos cuestionemos a cerca del origen de este sistema económico, fuera de los ya consabidos planteamientos teóricos y filosóficos.
La noción de que el Darwinismo subyace en todas las conductas e interrelaciones humanas no es nueva, sin embargo explicaría toda esta dinámica de una sola vez. Caigamos derechamente en un reduccionismo biologicista y olvidémonos de los lóbulos temporales que siempre insisten en darnos una esperanza:
El modelo de libre mercado o neo - liberalismo o feroz capitalismo, como queramos llamarlo dependiendo de que tan a la derecha o izquierda nos situemos en el mapa, sería una estructura mas elaborada que la observada en los ecosistemas naturales, algo así como una versión 8.1. Las premisas Darwinistas; las lucha por la supervivencia, la defensa de la herencia, de las ideas, de las cosmovisiones, la ley del mas fuerte, estarían enraizadas en la cotidianeidad mucho mas fuerte de lo que creíamos. Ya lo decía el famoso físico Albert Einstein; " La vida es una continua e interminable lucha por llenar nuestros estómagos" Ejercicio: Ambos caminaban apacibles y orondos por el verde prado, descalzos, tomados de la mano, alegres y sosegados. Pero tras de cada pisada dejaban una estela de muerte; hormigas, escarabajos, arañas, plantas". Esto que podría parecer una estupidez, es una certera metáfora de lo que sucede en las sociedades occidentales a través de la historia; las migraciones, las cruzadas, las guerras mundiales. Todo estaría explicado por la tiranía del ADN. "El bienestar de pocos se forja sobre el sufrimiento de muchos", (El biffe a lo pobre que me acabo de comer reunía los requerimientos energéticos que podrían haber salvado a diez niños de morir, hace tres segundos en Burundi).
Las sociedades donde el libre mercachiflismo hace de las suyas, estarían más supeditadas a esta tiranía genética y regirían sus actos por este instinto de supervivencia. No así sociedades con un nivel de desarrollo mayor, que han logrado un equilibrio entre estas fuerzas vitales y las nociones de justicia y equidad que la sostienen, y que afloran en una cultura de respeto y tolerancia por el otro. Así como del trabajo humanizado.
La noción de que el Darwinismo subyace en todas las conductas e interrelaciones humanas no es nueva, sin embargo explicaría toda esta dinámica de una sola vez. Caigamos derechamente en un reduccionismo biologicista y olvidémonos de los lóbulos temporales que siempre insisten en darnos una esperanza:
El modelo de libre mercado o neo - liberalismo o feroz capitalismo, como queramos llamarlo dependiendo de que tan a la derecha o izquierda nos situemos en el mapa, sería una estructura mas elaborada que la observada en los ecosistemas naturales, algo así como una versión 8.1. Las premisas Darwinistas; las lucha por la supervivencia, la defensa de la herencia, de las ideas, de las cosmovisiones, la ley del mas fuerte, estarían enraizadas en la cotidianeidad mucho mas fuerte de lo que creíamos. Ya lo decía el famoso físico Albert Einstein; " La vida es una continua e interminable lucha por llenar nuestros estómagos" Ejercicio: Ambos caminaban apacibles y orondos por el verde prado, descalzos, tomados de la mano, alegres y sosegados. Pero tras de cada pisada dejaban una estela de muerte; hormigas, escarabajos, arañas, plantas". Esto que podría parecer una estupidez, es una certera metáfora de lo que sucede en las sociedades occidentales a través de la historia; las migraciones, las cruzadas, las guerras mundiales. Todo estaría explicado por la tiranía del ADN. "El bienestar de pocos se forja sobre el sufrimiento de muchos", (El biffe a lo pobre que me acabo de comer reunía los requerimientos energéticos que podrían haber salvado a diez niños de morir, hace tres segundos en Burundi).
Las sociedades donde el libre mercachiflismo hace de las suyas, estarían más supeditadas a esta tiranía genética y regirían sus actos por este instinto de supervivencia. No así sociedades con un nivel de desarrollo mayor, que han logrado un equilibrio entre estas fuerzas vitales y las nociones de justicia y equidad que la sostienen, y que afloran en una cultura de respeto y tolerancia por el otro. Así como del trabajo humanizado.
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